Cocina de Ikaria (Diane Kochila)

Grecia, Creta y el Sur de Italia figuran en la lista de países con el porcentaje más bajo de enfermedades cardiovasculares y desde hace varios años se han investigado sus costumbres alimenticias. Su esperanza de vida está entre las más altas del mundo.

Desde la década de los sesenta, a partir de los resultados de un estudio llevado a cabo en más de 10.000 hombres de siete países del mundo, se conoce que las personas que habitan en las regiones próximas al Mar Mediterráneo presentan un riesgo 90{c9b0d93bb006a076d112604d9496350538d744e8ac2cfdbc2c6dea843802c13e} menor de enfermedades cardiovasculares, en comparación con los residentes en países europeos y de Estados Unidos.

Puesto que esta diferencia no podía ser explicada por el nivel de educación, recursos económicos o gasto en salud, que en general son más bajos en comparación con los observados en países más avanzados, los investigadores han centrado su atención en la dieta como el principal factor que podría explicar los hallazgos.

Al estudiar sus hábitos alimenticios se comprobó que la alimentación de los países ribereños del Mediterráneo podía ser el condicionante de las reducidas cifras de colesterol sanguíneo que presentan en comparación con las de los otros países.

Pero aunque la dieta de los países mediterráneos contribuye al descenso de la morbilidad y mortalidad cardiovascular, no se puede considerar ésta la única razón. Muchos otros aspectos de la vida diaria contribuyen para producir este descenso en la morbilidad y mortalidad cardiovascular; una conexión espiritual con el medio ambiente, una actividad física diaria, un sentido más relajado del tiempo, la conservación de valores tales como el honor a la familia, tradición, religión, etc.

Ciertos factores de estilo de vida, que proporcionan una oportunidad de descanso y relajación son de particular interés en las personas que habitan el Mediterráneo, como el compartir la comida con amigos y familiares, lo que brinda sentido de comunidad y soporte social, la duración prolongada de la comida, que proporciona relajación y alivio del estrés diario, y el cuidado en la preparación y presentación de la comida, que estimula su consumo.

Todos estos son elementos que componen la cultura y estilo de vida mediterráneos y hacen de esta región una de las más sanas del mundo.

A través de la influencia de distintos pueblos: griegos, romanos, fenicios, cartagineses, árabes y orientales, con la introducción de sus productos y tradiciones se ha ido configurando lo que hoy se conoce como Estilo de Vida Mediterráneo.

Por todo ello, el estilo de vida mediterráneo abarca no sólo los hábitos dietéticos saludables, sino también elementos relacionados con la cultura, tradiciones, ocio, etc. Se trata de recuperar un estilo de vida que los antiguos pobladores de la ribera mediterránea habían adoptado durante siglos como estilo de vida saludable.

Un estilo de vida ampliamente avalado por Consensos Internacionales, cuyo principal ingrediente es el aceite de oliva, además de legumbres, verduras, frutos secos, pescado, frutas y pequeñas cantidades de carnes frescas y vino.

Aunque las dietas de las regiones que bordean el Mediterráneo varían de un país a otro, existen elementos comunes que parecen ser de gran importancia para su efecto benéfico sobre la salud.

Todas son ricas en fibra y bajas en grasas saturadas (grasas animales encontradas en carnes, leche entera y quesos) y, mientras la cantidad de grasa consumida cada día puede dar cuenta de un 30{c9b0d93bb006a076d112604d9496350538d744e8ac2cfdbc2c6dea843802c13e} a 40{c9b0d93bb006a076d112604d9496350538d744e8ac2cfdbc2c6dea843802c13e} de las calorías totales, la fuente principal es el aceite de oliva.

Además, se consumen frutas, vegetales, granos, legumbres y nueces, elementos que constituyen cerca de la mitad de la dieta. Junto con el aceite de oliva, estos alimentos aportan sustancias antioxidantes, que protegen a las células del organismo de la acción de sustancias lesivas. Estas sustancias intervienen en el proceso de formación del colesterol “malo”, que es un paso fundamental en el desarrollo de aterosclerosis.

Próximos Eventos

Tarjeta de Regalo: Curso de Iniciación para una persona

Tarjeta de Regalo de curso de Iniciación para una persona. Regalando esta tarjeta se envía una tarjeta-regalo numerada, a canjear por un Curso de Iniciación en nuestro Club.

Curso de iniciación a la Marcha Nórdica

Van destinadas a personas de cualquier edad que quieran tener una primera toma de contacto con la Marcha Nórdica y ver en que consiste esta disciplina.

Cursos para empresas OUTDOOR TRAINING

Este curso va destinado a empresas que deseen realizar una actividad de outdoor training que ya practican la Marcha Nórdica y que quieren mejorar su rendimiento y técnica en esta disciplina.

Tarjeta de Regalo: Curso de perfeccionamiento para una persona

Regalo de un Curso de perfeccionamiento de Marcha Nórdica para un alumno. Regalando esta tarjeta se envía una tarjeta-regalo numerada, a canjear por un Curso de Perfeccionamiento en nuestro Club.

EN EL MEDITERRÁNEO, comer es mucho más que alimentarse.

Bajo la luz y el calor del Sol Mediterráneo nos encontramos, charlamos y, casi siempre, acabamos compartiendo mesa y comida. Un poco de pan con aceite, una ensalada deliciosamente aliñada o un puñado de olivas y frutos secos que, aquí está la magia, también se han cultivado bajo ese mismo Sol. Esa forma de vivir, disfrutando del placer de la compañía de familiares y amigos y de los alimentos que nos dan la tierra y el Sol, es el Estilo de Vida Mediterráneo. Practicarlo es bien fácil, ¿te animas?

 

CONTACTA CON NOSOTROS !!   

Dentro de los compuestos antioxidantes proporcionados por la dieta del Mediterráneo se encuentran la vitamina E en el aceite de oliva y los carotenos, en frutas y vegetales.

De igual forma, las frutas y vegetales de hoja verde son una fuente importante de ácido fólico y vitaminas B6 y B12, implicados en el metabolismo de la homocisteína, siendo los niveles de estas vitaminas inversamente proporcionales a los de homocisteína, cuyos niveles plasmáticos revelan una asociación positiva con el riesgo de enfermedad cardiovascular.

También como parte de la dieta se consume queso o yogur todos los días, mientras que la carne roja, rica en colesterol y grasas saturadas, es consumida raramente.

El vino se consume con moderación en un contexto familiar y con las comidas; el consumo típico es de 1 – 2 copas diarias para los hombres y 1 copa para las mujeres. El vino tinto posee factores que pueden inhibir la formación de trombos o coágulos en las arterias y, al igual que la actividad física regular, es parte del estilo de vida de la región, aumentando las cifras de colesterol “bueno”.